El cacao contiene taninos, sustancias antioxidantes que ayudan en la prevención de enfermedades degenerativas. La grasa y azúcar que se les agrega es lo que convierte a este alimento en un riesgo latente para el tratamiento de la Diabetes.
No temas al Chocolate
Hay algunos chocolates que aportan nutrientes sin tanta azúcar por lo que no es necesario evitar este alimento, pero sí es indispensable leer correctamente las etiquetas para saber las porciones de cada empaque individual antes de ingerirlas. A continuación te damos información nutrimental de algunos chocolates y la cantidad de ejercicio para gastar lo consumido.
Para el cálculo de Gasta lo que comiste, se considera a una persona de 70 kg de peso. Si tu peso es mayor, aumenta el tiempo de ejercicio.
Este tipo de chocolate amargo es una buena opción para controlar los niveles de glucosa. El contenido de azúcar es mínimo, comparado con otras marcas. Puedes disfrutarlo de vez en cuando y en cantidades moderadas.
El chocolate blanco tiene un contenido de grasa más alto que el chocolate con leche, porque tiene más manteca de cacao; es decir, tiene más calorías. Son mejores las versiones con cereal, nueces o frutas frescas, en lugar de la barra, para que el contenido de azúcar sea menor.
Es una gran opción para cuidar los niveles de glucosa, pues tiene un bajo contenido en azúcar. La presentación en pastillas pequeñas es mejor ya que puedes consumir pequeñas cantidades y saciar el antojo.
Su contenido de azúcar es un poco más alto que la versión de chocolate blanco, por lo que se debe limitar su consumo. El contenido de sus carbohidratos proviene del azúcar y es mejor consumirlos en casos de hipoglucemia.
Es importante tener cuidado con el tamaño de la presentación, pues aunque el contenido es muy similar a otros, su tamaño es de 58 g por porción, lo que resulta excesivo. La mejor opción es elegir la versión mini.
Es una buena opción para cuidar la glucosa y el peso, pues es bajo en grasa, en calorías y está endulzado con Splenda. Incluso puedes fundirlo y utilizarlo para otras recetas sin poner en riesgo la salud.
Fuentes: Paulina Canchola y Mercedes Rodríguez, de Ingenia Nutrición.




