La Diabetes gestacional, al igual que la tipo 1 y 2, es una enfermedad crónico-degenerativa no contagiosa, cuya principal característica es el aumento de los niveles de glucosa en sangre debido a la producción insuficiente de insulina del páncreas.
Conoce la Diabetes gestacional
Para entender mejor sobre este padecimiento, es necesario echar un vistazo a tus hábitos alimenticios, peso, talla y actividad física que realizas, pues de ello depende que tanto tu embarazo como el parto marchen por buen camino y evites desarrollar Diabetes tipo 2 en un futuro.
Alimentación saludable
Es importante que antes y durante el emabrazo cuides tu alimentación y recuerdes consumir los tres grandes grupos: proteínas, carbohidratos y grasas, pues la ingesta, la transformación y la liberación de cada uno de ellos se convertirá en pequeñas partículas que en un futuro podrían significar desarrollo de Diabetes gestacional.
Una vez que los alimentos han sido asimilados por tu organismo, se convierten en partículas más pequeñas, entonces, comienzan con su transformación para finalmente ser liberados en forma de energía:
Conversión de alimentos:
- Carbohidratos en glucosa
- Proteínas en aminoácidos
- Grasas en lípidos
Por ello, agotarlos es de vital importancia para evitar su acumulación en nuestro organismo.
Tu mejor opción de ejercicio
Desde luego, el ejercicio es una de las partes importantes en este periodo y, aunque el sobrepeso infiere un importante factor de riesgo, los especialistas recomiendan caminar al menos 40 minutos diarios sin consumir alimentos durante este tiempo.
Factores de riesgo
- Tener más de 35 años al quedar embarazada.
- Tener antecedentes familiares de Diabetes.
- Dar a luz a un bebé con un peso superior a 4 kg o que tuvo una anomalía congénita.
- Tener hipertensión arterial.
- Tener demasiado líquido amniótico.
- Haber tenido un aborto espontáneo o mortinato de manera inexplicable.
- Sobrepeso antes del embarazo.
¿Cómo identificar la Diabetes gestacional?
Si alguno de los siguientes síntomas se presentan durante tu embrazo, de inmediato consulta a tu Médico quien te ayudará a encontrar la solución rápidamente:
- Visión borrosa.
- Fatiga.
- Infecciones frecuentes, entre ellas las de vejiga, vagina y piel.
- Sed abundante.
- Incremento de la micción.
- Náuseas y vómitos.
- Pérdida de peso.
- Aumento del apetito.




