Los arándanos
Un puño de arándanos al día es suficiente
Por: Mariana Fonteboa
Los arándanos pueden ayudar a prevenir infecciones en los diversos sistemas del cuerpo. Se sabe que por contener proantocianidinas, el jugo de arándano puede ayudar a prevenir que las bacterias se adhieran a la mambrana de las vías urinarias. También previenen las diarreas e infecciones estomacales; además son un gran liado para contrarrestar la gastritis y las úlceras estomacales.
El consumo de estos frutos rojos ayuda a evitar las caries y la formación de placa dentobacteriana. También mimimiza el riesgo de contraer gingivitis, una enfermedad de las encías que en personas con Diabetes puede llevar a la pérdida de piezas dentales.
Fortalecen las paredes de lss arterias lo que previene enfermedades cardiovasculares, reducen la presión sanguínea previniendo la hipertensión y favorecen la circulación de la sangre lo que ayuda a una buena salud del sistema circulatorio.
Por su acción antioxidante, los arándanos protegen el ADN (meterial genético que se encuentra en las cálulas) de los daños de los radicales libres, lo que ayuda a evitar mutaciones y problemas de reproducción celular, asociados a diversos tipos de cáncer.
El poder antioxidante de los arándonos evita el envejecimiento prematuro y la aparición temprana de arrugas, así como la resequedad en la piel, ya que la protege y la humecta desde adentro. Por si fuera poco favorece la cicatrización de las heridas y mantiene los poros de la piel limpios lo que impide la formación de puntos negros. El cabello también se beneficia, luciendo más brillante y terso.
