Lo que sucede cuando realizas estas y otras posiciones de yoga, es que tu cuerpo se tonifica; al estirarse, se estimulan y rejuvenecen todos los músculos y nervios del cuerpo, lo que provoca físicamente, gran bienestar.
Generan flexibilidad a las articulaciones de las piernas y favorecen al riego sanguíneo.
Aumentan la capacidad de resistencia de todo el organismo tonificando todos los órganos internos.
Alinean la columna vertebral, por donde se genera y corre toda tu energía.
Trabajas con la respiración y por lo consiguiente con tu condición; lo que sucede, entre otros beneficios, es que tu sangre se oxigena. Por ejemplo, mantener la posición que comúnmente conocemos como “plancha” o ”lagartija” por lo menos 30 segundos, equivale a correr un maratón. Bueno, no, pero si unos 100 metros, o por lo menos, eso podría sentir tu corazón.
Además que funcionan también para prevenir alguna aerofagia (¿qué dijo? -También conocida como distensión abdominal),indigestión y/o gastritis.
Aumentan el autoestima, así como el bienestar físico y mental.
Y finalmente, entre muchas otras cosas que podría estar dejando pasar, eliminan la tensión causada por el estrés laboral, económico o marital.
Realiza cada posición en una cuenta de 20 a 30 segundos. Puedes repetirlas en 3 series.
1. Plancha o lagartija.
2. Postura del paso extendido.
3. Postura de la montaña, o perro boca abajo (o exnovio arrepentido).
4. Postura del gato (imagen 4 y 5).
5. Postura de la cobra (¿quien les pone esos nombres?).
6. Postura del niño.
Fotografías de Juan Pablo Carrillo.
Regálate un ratito para hacer estas posiciones por las mañanas y comenzar tu día lleno de energía. Diría namasté o algo así, pero soy novata en la docencia de la salud física, entonces sólo espero que te sirvan, que seas feliz y te llenes de bienestar.


