Por: Edgar Neri Páez
Cuando la Diabetes está mal controlada, impacta negativamente al sistema inmunológico de la persona. En el caso de los varones, puede notarse claramente cuando comienzan a presentar infecciones recurrentes en los genitales, especialmente en el prepucio.
Asimismo, los hombres que no tienen la circuncisión, presentan más riesgo de infecciones, ya que el calor y la humedad de la zona, los restos de orina, así como algunos hongos, bacterias o virus, pueden quedar alojados en el glande. Aquí trataremos dos de los padecimientos más comunes en los hombres.
Dos afecciones del varón
Fimosis: Se desarrolla en pacientes no circuncidados y con una Diabetes descontrolada; se caracteriza porque hay estrechez del prepucio (no se puede retraer por detrás del glande), con coloración rojiza y dolor, así como elevación de la temperatura en la cabeza del pene. En algunos casos, se acompaña de comezón e incluso imposibilidad de orinar.
Parafimosis: También se desarrolla en hombres no circuncidados y con mal control de su glucosa. En este caso, surgen problemas para bajar el prepucio hacia la cabeza del pene, debido a que la zona está muy inflamada y la piel no es flexible.
Otras causas de fimosis son:
• Problemas congénitos.
• Retracciones forzadas en bebés por parte de los padres, durante la higiene. Esta acción durante la niñez podría ocasionar anillos fibrosos en el prepucio.
La parafimosis también se presenta cuando:
• Hay un traumatismo directo en la zona.
• Existe una incapacidad manual para devolver el prepucio a su localización normal, luego de la micción, higiene (lavado) o de las relaciones sexuales.
• Ocurre una infección que no se trata de forma certera.
Tratamiento
Tanto en la fimosis y parafimosis, el tratamiento es controlar la Diabetes, reducir la inflamación con medicamentos y realizar la circuncisión programada en lugar de hacer una cirugía de urgencia.
Si la fimosis o parafimosis no se trata oportunamente, se podría presentar una gama de problemas. Entre los más comunes están el coito doloroso, debido a la falta de deslizamiento del prepucio sobre el glande y el pene; balanitis o acumulación de esmegma (secreción que se acumula en la cabeza del pene); infecciones en las vías urinarias y renales; problemas de micción; adherencias en el prepucio e incluso cáncer de pene.




