El VIH, el cáncer pulmonar, la artritis reumatoide son, hasta el momento, un ejemplo de las más de 50 enfermedades incurables y crónicas que la ciencia médica conoce. Estos padecimientos son, al igual que la Diabetes, controlables, pero no curables.
“Ojalá que todos los padecimientos se curaran con reposo, una pastilla o una inyección, pero no es así, ya que el cuerpo es tan complejo que aún no se descubre cómo remplazar un pulmón o cualquier otro órgano dañado”, indica María Isabel Barrera Villalpando, Doctora en Psicología y Salud de la UNAM.
Un número importante de pacientes se siente desesperado y lleno de ira, miedo, enojo o decepción ante la pérdida de su salud. “Cerca de la mitad de los pacientes deciden dejarse vencer antes de incorporar a su vida medicamentos, ejercicio, cambio en nutrición y, en consecuencia, progresivamente van perdiendo el ímpetu y las ganas de vivir”, puntualiza Barrera Villalpando.
¿Cómo perder el miedo a la Diabetes?
Para aliviar el sufrimiento, disminuir el estrés físico y reducir la presión mental, hay cuidados que buscan aliviar el dolor, brindar apoyo tanto al paciente como a la familia y se valen de asistencia psicológica, tanatológica, social y espiritual. Por eso te damos los siguientes consejos para que veas la vida desde otra perspectiva:
- No culpes a nadie por tu salud.
- Perdónate y perdona a los demás.
- Vive cada día como si fuera el último.
- Convive con tu familia y amigos sin esperar nada a cambio.
- Permite que tus Médicos te ayuden.
- No tomes decisiones cuando estés enojado o lleno de ira.
- Acércate a la asesoría espiritual.
- Aliméntate sanamente y a tus horas.
- No busques placeres inmediatos, sino busca la felicidad a largo plazo.
- Alivia tu dolor físico o psicológico con ayuda de los expertos.
- No te aísles o estés en soledad.
- Habla con la verdad y con prudencia.
- Fomenta tu independencia.
- Manténte abierto al amor de pareja.
- No hagas chantajes ni creas que eres una carga para tu familia.
- Arregla pendientes y “cierra círculos”.
- Mira el hoy y no dejes que el pasado te persiga.
- Escucha y busca ser escuchado.
- Tú eres tu propio motivo para vivir.
“Lo más importante que se le puede brindar al paciente para que desee seguir adelante es controlar su dolor, tanto físico como espiritual y mental”, destaca Sara Bistre Cohen, experta en cuidados paliativos.


