Carne de res, de cerdo, de aves y pescado. Te decimos cómo seleccionar y conservar la carne para que disfrutes una gran variedad de platillos, inclúyelas y disfruta de cada una de sus bondades.
¿Cómo seleccionar y conservar la carne?
Siempre se deben seleccionar los cortes magros, es decir, aquellos que contienen menos grasa. Estas son algunas opciones:
- Carne de res. Elige la: tampiqueña, bistec, filete y cortes de centro de bola o carne molida de filete que, si bien es más cara, tiene menos grasa.
- Carne de cerdo. Escoge el lomo de cerdo.
- Aves. La pechuga de pavo o de pollo hecha en milanesa o en fajitas, y la pierna. Además, la molida de pechuga de pavo o de pollo son una excelente opción pues contienen menos grasa.
- Pescado. Todos los cortes son magros y, aunque hay cortes que contienen más grasa como el salmón, la sardina o la macarena, se pueden consumir porque son grasas buenas.
Si compras la carne fresca y la usarás al siguiente día, manténla en refrigeración; sin embargo, cuando compras grandes cantidades (para un mes) guárdala en el congelador hasta un día antes que la vayas a utilizar, entonces déjala en el refrigerador para descongelarla. Este proceso sólo realízalo una vez.
Las mejores formas para cocinar la carne son: al horno o asado a plancha. Evita hervir la carne, pues pierde potasio y otros minerales que son solubles en agua. Desde el punto de vista higiénico es mejor realizar una cocción total de la carne, ya que es la única manera de matar los microorganismos y bacterias presentes en este alimento.
