Después de pensar y pensar, al final te decidiste por ir al gimnasio y moldear tu figura. El primer día seguramente fuiste con mucho entusiasmo y le sacaste provecho al ejercicio, pero a la mañana siguiente sentiste un dolor intenso en todo tu cuerpo.
La sensación de dolor muscular y rigidez que sientes al día siguiente de iniciar una rutina de ejercicio se conoce como Dolor Muscular Tardío. Este dolor surge como consecuencia de pequeñas lesiones en las fibras musculares provocadas tanto por un ejercicio nuevo como por un exceso de ejercicio. Los pequeños desgarres indican a nuestro sistema inmune que debe mandar glóbulos blancos para empezar el proceso de reparación de las fibras dañadas.
Durante su trabajo los glóbulos blancos liberan sustancias químicas y enzimas, que son la causa del dolor muscular además, durante el ejercicio los músculos liberan ácido láctico en forma de pequeños cristales, que mientras se disuelven provocan dolor.
Puedes pensar que el dolor que sientes después de hacer ejercicio es un dolor agradable pues te recuerda que te estás esforzando para mantenerte en forma. El problema es que incluso el dolor bueno es incómodo y puede interferir con tus actividades diarias.
Recordemos que el “dolor” es una experiencia sensorial generalmente desagradable, que pueden experimentar todos aquellos seres vivos provistos de sistema nervioso. El dolor es una experiencia asociada a una lesión tisular que nos advierte que algo no está bien y nos protege de un daño mayor. El dolor es un mecanismo de defensa del organismo.
¿Cuál es la función del dolor?
La función fisiológica del dolor es señalar al sistema nervioso que una zona del organismo está expuesta a una situación que puede provocar una lesión. Esta señal de alarma desencadena una serie de mecanismos cuyo objetivo es evitar o limitar los daños y hacer frente al estrés.
¿Cómo aliviar el dolor provocado después del ejercicio?
A continuación te daremos unos consejos para aliviar el dolor que sientes después de hacer ejercicio:
- Descansa. La primera recomendación es regalarnos un reconfortante periodo de descanso siempre y cuando el dolor muscular sea temporal y sin inflamación. Descansar la zona lastimada por unos días puede ayudar a prevenir más lesiones. Considera el dolor muscular como la forma en que tu cuerpo te dice que necesitas un descanso. Hacer una breve pausa en el ejercicio le dará tiempo a tus músculos para recuperarse.
- Haz una terapia en frío. Busca una bolsa de hielos durante las primeras 72 horas después de la actividad que provocó dolor muscular. El frío tiene propiedades analgésicas que te ayudarán a aliviar las molestias. Más tarde, aplica calor a los músculos para calentarlos antes de la actividad, y luego vuelve a aplicar hielo para enfriar los músculos si se sienten incómodos.
- Consulta a tu Médico. Cuando el reposo y el hielo no son suficientes para aliviar el dolor muscular, puedes tomar un medicamento analgésico que disminuya o evite el dolor. Estos medicamentos solos, o combinados, pueden aportar un alivio efectivo al dolor musculoesquelético. Los tratamientos tópicos para el dolor se aplican directamente en la piel para aliviar molestias y dolor de los músculos desde fuera hacia dentro. Los analgésicos tópicos pueden reducir el riesgo de efectos secundarios relacionados con algunos medicamentos orales, pero aun así debes tener precaución al aplicarlos y evitar el uso de cualquier tratamiento si tu piel tiene heridas o irritación. Evita mezclarlos ya que pueden quemar o manchar tu piel.
- Prepara un bocadillo para después del ejercicio. Hay nueva evidencia de que consumir una mezcla de carbohidratos y proteína en el periodo posterior al ejercicio es útil para aliviar el dolor muscular.
- Prepárate para los ejercicios nuevos. Antes de tomar un programa intenso o que tenga muchos ejercicios excéntricos (contracción muscular al estirarte), prepárate con actividades similares como por ejemplo bajar escaleras antes de trotar colina abajo.
- No tomes medicamentos de forma preventiva. Aunque puede resultar tentador tomar unos analgésicos antes de una sesión extenuante de ejercicio, debes evitar usarlos antes del ejercicio, ya que pueden enmascarar los síntomas de una lesión musculoesquelética , lo cual puede provocar un esfuerzo excesivo y mayor daño.
Por último debemos comentar que es normal sentir un poco de molestia después de una actividad física vigorosa, pero ésta debe disminuir en un lapso de 24 a 72 horas. No obstante, si sientes dolor intenso durante una actividad o las molestias persisten después de una semana, es hora de buscar ayuda médica.
