Todos en general, pero las personas con Diabetes, en particular, debemos comer 3 comidas fuertes al día y dos colaciones o refrigerios. Esto nos proporciona todos los nutrientes necesarios, pero, además, nos permite controlar el peso, mantener niveles de glucosa saludables y no comer de forma desmedida.
Pero los refrigerios deben ser saludables para que cumplan sus función de mantener nuestros niveles de energía y de glucosa en buenas cifras y no hacernos aumentar de peso.
Así como las otras tres comidas del día, los refrigerios deben contener carbohidratos, pequeñas cantidades de proteínas y una buena porción de verdura o fruta. Se pueden preparar sándwiches, quesadillas o fruta con queso panela, por ejemplo. Lo esencial es que las porciones sean pequeñas.
Los refrigerios también son una buena oportunidad para incorporar a nuestra dieta habitual frutas y verduras, pues es bien sabido que casi no las comemos. La ventaja de incluirlas es que gracias a su contenido de fibra, nos sentimos satisfechos por más tiempo.
Las colaciones se deben ingerir de 2 a 3 horas antes o después de las comidas principales (desayuno, comida o cena).
Cómo preparar un refrigerio saludable
- Planear lo que comerás con anticipación de esta forma evitarás salir corriendo a comer lo que sea.
- Prefiere alimentos sin grasa, sal o azúcar.
- Consume porciones pequeñas
- Incluye pan integral, verduras y fruta.
Los refrigerios deben formar parte de tu alimentación, recuerda acudir con tu Médico o Nutriólogo para saber exactamente qué alimentos puedes incluir.


