¿Eso que siento es hambre o ansiedad?
Por: Nelly Flor
He llegado a pensar que la mayoría de los seres humanos hemos perdido la capacidad de escuchar realmente lo que nuestro cuerpo nos comunica. Pero como me choca generalizar, hablaré por mí y de lo que me he percatado. Personalmente, he perdido la cuenta de las veces que he confundido el hambre y la ansiedad, y viceversa.
Sé bien, que uno de los síntomas de esta condición llamada diabetes es el hambre voraz, causada por un descontrol en los niveles de glucosa en la sangre; y esto sucede porque la glucosa no puede entrar a las células, entonces éstas nunca le avisan al cerebro que están recibiendo la energía que necesitan, lo que termina siendo un círculo vicioso y una comilona al estilo de la antigua Roma, o sea, I N F I N I T A.
Pero han habido ocasiones en las que, aún con las necesidades cubiertas y los niveles en su lugar, siento un ímpetu inexplicable por comer. Los especialistas aseguran que hay momentos en los que se recurre a un “monchis” para escapar de otros problemas. Por ejemplo, aseguran que cuando comemos alimentos ricos en grasa o azúcar, experimentamos una intensa sensación de placer a causa de la liberación de endorfinas y dopamina en el cerebro. Sin embargo, esta sensación de aparente felicidad es efímera, y al terminar volveremos al principio o incluso peor de lo que estábamos, porque las culpas con la diabetes no nos dejan ni a sol ni asombra.
La mejor solución que le he encontrado a esta situación es:
No dejar de hacer 5 comidas al día: 3 fuertes y 2 colaciones.
Mejorar la calidad de mi alimentación, apostándole más a las verduras frescas, semillas y/o proteínas, como rollitos de jamón con queso, evitando a toda costa, saciar el hambre con carbohidratos chatarra.
Permitirle a la inquietud estar. Una vez que identifico que lo que estoy experimentando es un episodio de ansiedad, me permito sentirla; la observo como a una nube desaparecer detrás de un edificio.
Realizo una actividad física todos los días, y de vez en vez, medito.
No ser, ni poquito, negligente. Tomo mis medicamentos y me administro la insulina como debe ser, en tiempo y forma; y mido mi glucosa antes de cada una de las 3 comidas fuertes, y dos horas después.
¿Te ha pasado?… y si sí, ¿cómo le haces frente al hambre y/o a la ansiedad?
