Por favor active javascript para visitar nuestro sitio.

¿Por qué las mujeres son las encargadas de cuidarnos?

Por: Mariano Salinas

PUBLICIDAD

La mujer ha sido la principal encargada de cuidar a todos aquellos que sufren alguna enfermedad. Este rol, ha sido asociado al género casi en su totalidad. ¿Por qué las mujeres son las encargadas de cuidarnos?

¿Por qué las mujeres son las encargadas de cuidarnos?

Desde hace siglos, ciertas características asociadas a la mujer han servido para edificar su papel como proveedora de cuidados. Y esta idea, que afirma que lo femenino da pie a una forma especial de hacerse cargo de las personas, tiene cierta lógica.

Por ejemplo, si algún miembro de la familia —ya sean hijos, pareja o hasta los mismos padres— presenta un padecimiento como la Diabetes, no es raro que sus cuidados recaigan mayormente en una mujer.

Esto sucede porque, en efecto, las mujeres usualmente tienen la sensibilidad más desarrollada, cuestión que les permite un acercamiento distinto al que podría tener un hombre.

Culturalmente se les tiene asignada la dulzura, elemento muy importante para generar ambientes agradables para los enfermos, y en la mayoría de los casos son capaces de desarrollar empatía con mucha facilidad.

Además, les es más sencillo el monitoreo de los múltiples cuidados que deben realizarse, característica invaluable para mantener controlada una afección como la Diabetes. Por estas razones, las mujeres han desarrollado una capacidad extraordinaria para ejecutar el rol de “cuidadoras”.

Sin embargo, lo anterior no quiere decir que este rol sea exclusivo de las mujeres. Para no caer en ninguno de esos errores es necesario entender ciertos puntos, que hoy en día están más claros que nunca.

Los hombres también pueden

• Aunque una mujer tenga características que le permitan cuidar de alguien de la mejor manera posible, hacerlo no es su obligación. Habría que considerarlo, en todo caso, como un beneficio extra, que facilita el cuidado de uno mismo.

• Si bien, a nivel cultural, la mujer tiene la capacidad inmediata para proveer un cuidado amoroso, eso no exime a los hombres del trabajo de desarrollar ese mismo aspecto. Obviar ese punto es caer en la comodidad, y eso nunca ayuda.

• Cuidar de alguien es, a todas luces, una muestra de cariño. Por ello, si la que se enferma es la madre, hija, hermana o pareja, como hombres no podemos dejar de lado el papel de “cuidadores”.

El tema de los roles es extenso, pero nos remite a dos cosas: a reconocer el tipo de cuidado tan particular que puede realizar una mujer, y a la necesidad de emular esas virtudes que son útiles en los cuidados.

También lee: 

¿Cómo manejar el estrés que provoca la Diabetes?

PUBLICIDAD

Cómo lidiar con un adolescente con Diabetes

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD